Si tus uñas se quiebran fácilmente, también es otro señal de que tienes un metabolismo lento, si son muy débiles es por la falta de nutrientes que absorbe tu cuerpo. Así mismo pasa con el cabello, la falta de suficientes nutrientes a partir de una tasa metabólica lenta puede provocar la caída del cabello.
Dolor de cabeza. Puedes incluso sufrir migrañas si tus hormonas tiroideas están fuera de control.
Si esos síntomas no te parecen malos, espera que esto se pone peor: perder el apetito sexual. La testosterona también es afectada por los bajos niveles de hormona tiroidea, lo cual puede afectar incrementar tu deseo y estar en el humor necesario en tus encuentros sexuales.
La depresión. El hecho de que los procesos de tu cuerpo están ralentizados también puede provocar que tu estado de ánimo decaiga. La depresión ha sido relacionada con una tiroides lenta, y por tanto con un metabolismo lento.